Barroco

Características Generales

El Barroco es el período literario que sucede al Renacimiento y que abarca desde finales del s. XVI hasta finales del s. XVII.
Frente a la época de esplendor del Renacimiento entramos en un periodo de decadencia: España comienza a perder su hegemonía en Europa y una fuerte crisis económica lleva a la población a la miseria y a un malestar generalizado. Podemos decir que el Barroco expresa la conciencia de una crisis, visible en los agudos contrastes sociales, el hambre, la guerra, la miseria.

Comienza a surgir un desengaño y una concepción pesimista del mundo, de la vida y de la situación de la nación y surgirán los temas propios del Barroco: el desengaño, la desvalorización de lo terreno, la melancolía, la comparación de la vida con un sueño del que se despierta en la muerte…

Durante el barroco los juegos lingüísticos y poéticos fueron moneda común entre los escritores, buscando siempre el movimiento y la línea curva. Desde el punto de vista estético, sobresalen la búsqueda de la novedad y de la sorpresa; el gusto por la dificultad, vinculada con la idea de que si nada es estable, todo debe ser descifrado; la tendencia al artificio y al ingenio; la noción de que en lo inacabado reside el supremo ideal de una obra artística.

Dos escuelas: Culteranismo y Conceptismo
La crítica desde el S. XIX, suele hablar de dos grandes corrientes estéticas tanto en la prosa como en la poesía: el culteranismo y el conceptismo.


EL CULTERANISMO:

También denominado gongorismo, se identifica con los recursos usados por Góngora. En esta corriente predominará la forma sobre el contenido. Los autores buscan el embellecimiento de la realidad, lo importante es lo ornamental. Realizan frecuentes alusiones a la mitología, hacen uso de un lenguaje latinizante, cultismos y como recursos más utilizados destacan: la metáfora, el hipérbaton, los paralelismos…

Su autor más destacado como ya señalábamos será Luís de Góngora (pincha sobre el nombre del autor para ampliar la información).

EL CONCEPTISMO:

Es el movimiento literario que tiende a servirse del concepto, dando mayor importancia al contenido que a la forma, buscando la densidad y profundidad de los pensamientos.

Más que por los aspectos formales como hacía el culteranismo, los conceptistas se inclinarán por los juegos de palabras, paranomasias, comparaciones, antítesis, hipérboles…

Sus máximos exponentes serán Francisco de Quevedo(Pincha sobre el nombre del autor para ampliar la información) y Baltasar Gracián.

Presentaciones realizadas por alumnos:
Ana Horcajada – 3º ESO C

Presentaciones realizadas por alumnos:
Rocío Rosell – 3º ESO A

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