El Romancero

¿QUÉ SON Y DÓNDE SURGEN?

Fuente: SAED Leganés

Los romances son poemas épicos o épico-líricos, casi siempre breves, compuestos originariamente para ser cantados o recitados al son de un instrumento. Están formados por un número indefinido de versos octosílabos con rima asonante en los pares – manteniendo casi siempre la misma rima durante toda la composición -, mientras quedan libres los impares. Éste es el resultado de escribir como versos diferentes los dos hemistiquios de los de los cantares de gesta, que tendían a las dieciséis sílabas y eran monorrimos.

Los romances más antiguos son de finales del siglo XIV y principalmente del siglo XV. Se llaman romances viejos y pertenecen a la literatura popular y tradicional con todas sus características de transmisión oral, anonimia, variantes, etc.

Llamamos Romancero viejo al conjunto de romances anónimos medievales cuyo auge acontece en el siglo XV, para diferenciarlo del Romancero nuevo, que componen los grandes poetas de los siglos XVI y XVII (Cervantes, Lope de Vega, Góngora, Quevedo), seducidos por esta forma métrica.

Está constituido por centenares de romances que cantaban los juglares y el pueblo desde mediados del siglo XIV y a lo largo del XV, desplazando por completo a los extensos cantares de gesta que habían cautivado a las gentes durante las dos centurias anteriores. Desde entonces han continuado vivos en la tradición hispánica popular. Y han llegado hasta nosotros por varios caminos:

Cancioneros manuscritos.

Antologías impresas, como el Cancionero general recopilado por Hernando del Castillo y publicado en 1511. Hubo muchas de estas antologías.

Romanceros, es decir, volúmenes formados exclusivamente por romances.

Pliegos sueltos: eran cuadernillos de cuatro hojas que se vendían a muy bajo precio por ferias y ciudades; dada su fragilidad, se han perdido en gran parte,

La tradición oral moderna: en efecto, el pueblo continúa aún cantando romances; (pero cada vez menos, barridos por las canciones modernas de la radio y la televisión); durante el siglo XX, se han recogido en la Península, en Canarias, en Hispanoamérica, y también entre las comunidades judías sefardíes).

TEMAS

Los temas del Romancero viejo son muy variados. Sin ser exhaustiva se propone la siguiente clasificación temática:

Romances históricos: Tratan temas históricos o legendarios relativos a la historia nacional: el rey don Rodrigo, el Cid, Bernardo del Carpio, Infantes de Lara, etc.

Romances fronterizos: Cuentan sucesos ocurridos en el frente o frontera con los moros durante la Reconquista.

Romances carolingios: derivados de las gestas francesas: batalla de Roncesvalles y personajes relacionados con Carlomagno.

Romances novelescos: narran una gran variedad de temas, frecuentemente inspirados en el folklore europeo y español

Romances líricos: En ellos, lo narrado es sólo un tenue pretexto para que exprese sus sentimientos el anónimo poeta.

ESTILO

Desde el punto de vista estilístico, el Romancero manifiesta una gran sencillez y sobriedad de recursos: descripciones parcas y realitas, casi total ausencia de elementos fantásticos o maravillosos, escasez de adjetivos y metáforas. A pesar de ello se consigue una extraordinaria viveza narrativa y los más variados efectos poéticos.

Destaca en el romancero la presentación de los personajes, la aproximación a la realidad con una gran fuerza plástica y el arte de saber llevar la atención del oyente hacia el núcleo temático. Se combinan admirablemente la narración y el diálogo.

La alternancia en la utilización de las formas verbales – presente/pretérito – es otro aspecto que anima la narración con el cambio de perspectivas temporales, desde un pasado lejano a un pasado cercano e incluso a un presente o viceversa.

Otra característica muy importante es el fragmentarismo: El romance se centra en un momento determinado de la acción. Los antecedentes no aparecen porque son conocidos o no interesan, y se entra, como ya hemos dicho, directamente en el asunto. Además, con mucha frecuencia, la narración se rompe bruscamente sin que se conozca el desenlace final. El resultado es de una increíble eficacia poética, al atrapar al oyente en el misterio y la emoción, y hacerle participar con su propia imaginación, lanzada a una actividad creadora personal.

MATERIALES IMPRIMIBLES

Apuntes de teoría sobre el romancero.

Apuntes sobre algunos textos del romancero, con textos del romancero.

MATERIALES INTERACTIVOS

Romancero. Características y romances con textos comentados.

El Romancero. Información elemental (Proyecto Aula)

El Romancero. Antología de romances – PAU

Actividades teórico-prácticas (Mariano Santos)

Selección de romances nuevos (siglo XX) por autores:

Antonio Machado

Federico García Lorca

Miguel Hernández



Un pensamiento en “El Romancero

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Obligatorio