Valle-Inclán

RAMÓN MARÍA DEL VALLE-INCLÁN (1866-1936)

 

Biografía

Su verdadero nombre era Ramón Valle y Peña. Nació en Villanueva de Arosa. Estudió en la Universidad de Santiago, pero, sin acabar los estudios de Derecho, marchó a Madrid. Sus deseos de aventuras le llevaron a México y Cuba, donde trabajó como periodista. A su regreso a Madrid, adopta un modo de vida bohemio y se dedica a la literatura, entablando amistad con escritores destacados del momento. Pierde el brazo izquierdo en 1899 como resultado de una disputa literaria. Poco a poco, se va ganando fama de extravagante, lo que le acarrea numerosos problemas personales y políticos. Se casa en 1907 con la actriz Josefina Blanco. Al tiempo que realiza nuevos viajes a Hispanoamérica, compagina la literatura con trabajos oficiales (Inst. Bellas Artes de España en Roma). Muere en Santiago de Compostela a principios de 1936, enfermo y pobre.

Personalidad

Es un hombre complejo y contradictorio, al que atrajeron por igual la gloria literaria y la gloria aventurera.

Provocador, de apariencia extravagante, despreciaba todo lo vulgar y cotidiano.

Inconformista radical, evoluciona desde el tradicionalismo carlista hasta un radicalizado progresismo.

Estilo

Empieza a escribir en la línea del Modernismo y, renovando siempre, alcanza su cumbre con el esperpento.

Inicialmente utiliza un ritmo solemne y suave, recreando un mundo decadente, señorial y arcaico lleno de nostalgia.

Posteriormente emplea un humor desgarrado, un colorido chillón, imágenes grotescas, mostrando una sátira caricaturesca de España.

Muestra siempre un dominio prodigioso de los recursos del idioma, cuidando al máximo el estilo y renovando profundamente el lenguaje.

Obra Escribe poesía, novela y teatro, pero en él no se puede establecer una distinción tajante de los tres géneros.

Novela

Las cuatro Sonatas (de Primavera, Estío, Otoño e Invierno) constituyen el primer grupo importante. Son las supuestas memorias del Marqués de Bradomín, un donjuán ochocentista, cínico y sensual. Escritas en un estilo modernista, insisten en la nota señorial y nostálgica.

Flor de santidad refleja el paso de lo aristocrático a los motivos populares gallegos.

Como transición a las obras de última hora se considera el grupo de relatos de La guerra carlista (Los cruzados de la causa, El resplandor de la hoguera, Gerifaltes de antaño).

El ruedo ibérico: conjunto de novelas (La corte de los milagros, Viva mi dueño, Baza de espadas) que caricaturiza la Corte de Isabel II.

Tirano Banderas relata la historia tragicómica de un dictador americano. Estas dos últimas están hechas en su segundo estilo, con el que trata grotescas deformaciones de la realidad, con un lenguaje nervioso y chispeante, que luce con desenfado.

Teatro

Sus primeras obras están cerca del decadentismo modernista.

Las Comedias bárbaras (Águila de blasón, Romance de lobos, Cara de plata) son dramas ambientados en la Galicia primitiva. Se desarrollan en un ambiente rural y tienen rasgos modernistas, pero ya tiene importantes innovaciones y rasgos esperpénticos.

Ambientado también en la Galicia rural y primitiva, a caballo entre los dos estilos, está el drama Divinas palabras.

Los ciclos de las Farsas (Farsa y licencia de la Reina Castiza), en verso, y los Esperpentos, en prosa, están hechas en su segundo estilo.

Los esperpentos son Luces de Bohemia, en el que lo define, y la trilogía de Martes de carnaval (Los cuernos de don Friolera, Las galas del difunto y La hija del capitán).

El esperpento Es explicado en Luces de Bohemia, concretamente en la escena XII. Para él, “España es una deformación grotesca de la civilización europea”. A la realidad española no podemos acercarnos con una estética clásica, ennoblecedora; la estética debe adecuarse a ella: “El sentido trágico de la vida española solo puede darse con una estética sistemáticamente deformada”. Ofrece una visión de la realidad en la que esta aparece degradada hasta el absurdo por la vía de lo grotesco. Los personajes quedan reducidos a la condición de fantoches, con un destino trágico ofrecido caricaturescamente.

La poesía

Aromas de leyenda representa la fusión del Modernismo con los motivos líricos de la Galicia mítica.

La pipa de Kif ya está cerca del estilo colorístico y caricaturesco del esperpento.

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